La Bioespeleología: un mundo por descubrir

La Bioespeleología: un mundo por descubrir

jueves, 17 de septiembre de 2026

Ciencia en la Oscuridad (III)

Una nueva especie de coleóptero leptodirino: los troglobios triunfadores
Por Alberto Sendra y Adrià Miralles-Núñez
Edición vídeo por Anatolio Tormos



En 2023, en la obra “Habitantes de la Oscuridad”, los prolijos bioespeleólogos, Javier Fresneda y José María Salgado, ambos reconocidos especialistas a nivel mundial de este diverso grupo de coleópteros, utilizaban el mismo subtítulo: “troglobios triunfadores” para el grupo zoológico de los leiódidos donde estos mismos autores incluyen una nueva especie acabada de publicar. Con trabajo publicado hace unos días y titulado “Speonomites montsecensis sp. n. de Serra del Montsec de Rúbies (Lleida, España) (Coleoptera, Leiodidae, Cholevinae, Leptodirini)”, Fresneda y Salgado describen con detalle maestro un nuevo taxón del Prepirineo de Lleida. Fue hallado “hace 36 años” en la sima conocida como Forat dels Diners, por Juli Serrano de la Sección de Investigaciones Espeleológicas del Centre Excursionista l’Àliga de Barcelona de la Serra del Montsec de Rúbies, única cavidad donde hasta ahora es conocido.

La familia de pequeños escarabajos leiódidos y en especial la tribu de los leptodirinos, al que pertenece, representa un grupo taxonómico de verdaderos triunfadores en los ecosistemas subterráneos. Una parte importante de las especies de esta tribu muestran marcadas adaptaciones a la vida cavernícola −en el argot bioespeleológico, son troglobios−. Además, la tribu leptodirinos se halla notablemente diversificada en buena parte de las regiones kársticas del norte de la cuenca mediterránea desde la península ibérica hasta Irán, con unos 250 géneros y subgéneros y algo más de 1340 especies y subespecies. La mayor parte de sus especies se conocen en exclusiva en el interior de cavidades, como sucede con Speonomites montsecensis, donde se encargan de consumir restos de materia orgánica −por los que se les considera detritívoros− o bien devoran los excrementos de otros animales −coprófagos− o cadáveres −necrófagos−. ¡Vaya, qué no son nada exquisitos! Eso hace que todos los leptodirinos sean buenos candidatos para colonizar las cuevas. ¡Mal lo tendrían si fueran fitófagos para vivir en un ambiente sin planta alguna! 


El nuevo taxón descrito por estos autores es uno de esos leptodirinos “triunfadores” que ocupan la zona profunda de las cavidades. No obstante, la morfología de Speonomites montsecensis no muestra formas y apéndices llamativamente alargados, como es habitual en muchos troglobios. Su cuerpo de poco más de dos milímetros y medio es ovalado, algo alargado, lo que le confiere una forma de nave, con antenas algo más cortas que la longitud del cuerpo. Esta morfología general, junto con la estructura copulatoria del macho lo asemejan a su vecino geográfico Speonomites velox, una especie conocida en varias cavidades de una pequeña área kárstica en el contacto entre la Serra de Comiols y el Montsec de Rúbies.

Vista dorsal del cuerpo de un (1) Speonomites montsecensis y de un (2) Speonomites velox.


De izquierda a derecha, el órgano copulador masculino (edeago) en vista dorsal y lateral de (1 y 3) Speonomites montsecensis y (2 y 4) de Speonomites velox. Tanto las espinas del saco interno de este edeago, que puedes ver en la parte central, como los estilos que el órgano lleva a ambos lados, y sus sedas finales muestran diferencias en estas dos especies vecinas. No cabe duda de que las diferencias en la ornamentación de estas estructuras reproductoras que participan en la introducción y transferencia de células espermáticas son clave en el aislamiento de poblaciones y, por tanto, de las especies a las que pertenecen. ¡Por tanto, son aspectos morfológicos que ayuda, sin duda, a reconocer la diversidad taxonómica!

Mapa de distribución de los leptodirinus cavernícolas de la Serra del Montsec de Rúbies (Lleida).

No cabe duda que este trabajo recién publicado contribuye al conocimiento de la diversidad de los coleópteros leptodirinos, pero al leer el apartado de discusión y examinar el mapa de distribución figurado en el artículo nos llaman la atención dos hechos. De una parte, la existencia en la misma cavidad, el Forat dels Diners, de dos especies más de leptodirinos (Troglocharinus hustachei y Stygiophyes puncticollis); y, de otra, la presencia de al menos seis especies cavernícolas de leptodirinus, las mencionadas y tres más (Speonomites aurouxi, Speonomites velox y Troglocharinus senenti), no lejos del Forat dels Diners y que, en conjunto, abarcan un área kárstica de unos cien kilómetros cuadrados. Ambos son argumentos contundentes que muestran el triunfo de estos leptodirinos en la ocupación del medio subterráneo en cuevas y simas. Unos hechos que se repiten en otras regiones kársticas donde se extienden los leptodirinos ibéricos.

Los estudios de los leptodirinos ibéricos se remontan a los inicios del conocimiento de la fauna cavernícola ibérica, a finales del siglo XIX, y los de la europea, a algunas décadas antes. Pese a esta dilatada trayectoria, como continuamente nos demuestran José María Salgado y Javier Fresneda, aún queda una rica diversidad de estos leptodirinos triunfadores por descubrir. Esperemos que ambos sigan haciéndolo en el futuro.

La especie que vemos en esta fotografía es Stygiophyes puncticollis y convive con Speonomites montsecensis, en el Forat dels Diners. No sabemos si podría ocupar otro microhábitat, si bien su cuerpo es claramente menos alargado. Esta fotografía de Adrià Miralles-Núñez se realizó en el Forat de l’Or (Serra del Montsec, Lleida).

Referencias

Fresneda, J. & Salgado, J.M. 2026. Speonomites montsecensis sp. n. de Serra del Montsec de Rúbies (Lleida, España) (Coleoptera, Leiodidae, Cholevinae, Leptodirini). Boletín de la Sociedad Entomológica Aragonesa, 78 (2026): 84-89.

Salgado, J.M. & Fresneda, J. 2023. Coleópteros, insectos con estuche, págs 413‒470. En: Sendra A. (Coord.). 2023. Habitantes de la oscuridad: Fauna ibero-balear de las cuevas. Sociedad Entomológica Aragonesa.

Enlace a la obra: “Habitantes de la Oscuridad”: https://www.youtube.com/watch?v=ZHIqnMgPiYE&t=9s

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Ciencia en la Oscuridad (II)

Nueva sorpresa en los ecosistemas subterráneos: cuatro nuevas especies de pseláfidos cavernícolas, los micro-coleópteros de la oscuridad
Por Alberto Sendra y Adrià Miralles-Núñez


Ha visto la luz un nuevo descubrimiento a cargo de nuestros compañeros, los bioespeleólogos Francisco Javier Sánchez y Pablo Barranco de la Universidad de Almería. Su trabajo titulado “New anophthalmous species of the genus Tychobythinus Ganglbauer, 1896 (Coleoptera: Staphylinidae: Pselaphinae) from southern Spain” y publicado en la prestigiosa revista de zoología, Zootaxa, da a conocer cuatro nuevas especies cavernícolas de escarabajos pseláfidos en cavidades andaluzas, donde no se conocían representantes de estos microdepredadores de los ecosistemas subterráneos.

Para quien no esté familiarizado con estas criaturas, se quedaría perplejo de su tamaño, ya que apenas superan el milímetro. Imaginaros el volumen ocupado por un grano de arroz, pues bien, en el mismo entrarían apretujados 50 ejemplares de estos pseláfidos descritos. En el mundo hay cerca de unas diez mil especies de este destacable grupo, algunas tan minúsculas que aún entrarían en ese grano 500 ejemplares de pseláfidos de medio milímetro de largo. Si hubiera algún “dios creador” en este mundo, seguro que nos habríamos sorprendido por su capacidad para crear estas miniaturas vivas, sin embargo, la naturaleza no es divina, cuenta con la selección natural para conseguirlo. Los pseláfidos no son los únicos enanos entre los artrópodos. Ácaros o colémbolos, por ejemplo, cuentan con especies tan pequeñas que los pseláfidos de las cuevas los pueden incluir en su dieta. En estas especies de las cuevas y de las simas, los ojos de estos seres están reducidos o faltan, las alas con las que podrían volar −el segundo para de alas en los coleópteros− están ausentes; los pigmentos que cubren el exoesqueleto del cuerpo desaparecen; y, sin embargo, las antenas y las patas se alargan multiplicando los sensores que les permiten desplazarse en la oscuridad. Estos patrones morfológicos de los pseláfidos cavernícolas se repiten en otros grupos de especies que se encuentran adaptados a esta vida sin luz total.

Habitus de las cuatro especies de pseláfidos descritas: (a) Tychobythinus eca Barranco & Sánchez-Camacho, 2026; (b) Tychobythinus mayorali Barranco & Sánchez-Camacho, 2026; (c) Tychobythinus lacilbulensis Barranco & Sánchez-Camacho, 2026; (d) Tychobythinus elvirensis Barranco & Sánchez-Camacho, 2026.

Francisco Javier y Pablo han contado con el apoyo de compañeros del equipo almeriense junto con grupos de espeleólogos andaluces para disponer de un nutrido elenco de especímenes procedentes de un total de cuatro cavidades localizadas en cuatro regiones kársticas separadas. Ello les ha permitido describir cuatro especies cavernícolas, todas del género Tychobythinus: T. eca del Complejo GEP del Karst en Yesos de Sorbas (Almería), T. mayorali de la Cueva La Corraliza en Sierra Gádor (Almería), T. lacilbulensis de la Cueva del Cacao en la Sierra Grazalema (Cádiz), y T. elvirensis de la Sima de la Higuereta en Sierra Elvira, Granada. Pero los autores no se quedan con las descripciones taxonómicas de cada especie, van más allá realizando una síntesis de caracteres y situación geográfica, organizadas en una extensa tabla, de las 110 especies y subespecies conocidas del género Tychobythinus.


Aún hoy día, espeleólogos y bioespeleólogos seguimos sorprendiéndonos de la riqueza del mundo subterráneo que con tanto tesón exploramos, quizás por ello somos consciente del gradual deterioro y total destrucción de estos hábitats del subsuelo profundo, por exploración intensiva del propio karst que lo soporta, contaminación de las aguas subterráneas que lo recorre o cambios graduales en las condiciones de su atmosfera. Un día os hablaremos en profundidad de todo ello. Pero, despidámonos en positivo, felicitando a Francisco Javier y Pablo por sus descubrimientos.

Referencias

Sánchez-Camacho F-J. & Barranco, P. 2026. New anophthalmous species of the genus Tychobythinus Ganglbauer, 1896 (Coleoptera: Staphylinidae: Pselaphinae) from southern Spain. Zootaxa 5866 (2): 201–230. https://doi.org/10.11646/zootaxa.5866.2.1

Salgado-Costas, J-M. & Fresneda-Gaspar J. 2023. Coleópteros, insectos con estuche. págs 413–470. En: Sendra A. (Coord.). 2023. Habitantes de la oscuridad: Fauna Ibero-balear de las cuevas. Sociedad Entomológica Aragonesa.

domingo, 6 de septiembre de 2026

Ciencia en la Oscuridad (I)

Un nuevo palpígrado, microarácnido con cola, descubierto en una cavidad de Serra Calderona (Valencia)
Por Alberto Sendra y Adrià Miralles-Núñez  


Hace unos días, nuestros colegas, investigadores de la Universidad de Almería −Pablo Barranco y Fco. Javier Sánchez-Camacho− y de la Florida International University de Miami −Jaime Mayoral− publicaron en la revista Subterranean Biology el descubrimiento de una nueva especie de palpígrado cavernícola. Su nombre, Eukoenenia serrana, hace referencia al municipio de Serra, donde se ubica la cavidad en la que se halló este excepcional taxón para la ciencia. Se trata de un singular y minúsculo artrópodo del orden de los palpígrados, caracterizados por su extravagante flagelo o cola situada al final del cuerpo y recorrida por fuertes sedas sensoriales. Cuando se desplazan, arrastran esta cola final, pero cuando algo les sorprende, la alzan verticalmente.


Esta notable especie fue hallada en la profundidad de la Sima del Plà de les Llomes, cavidad de la localidad de Serra, excavada en los relieves carbonatados de Serra Calderona, no lejos de la ciudad de Valencia. Próxima a esta Sima se hallan diversas cavidades, todas ellas en dolomías del Triásico medio, abiertas gracias a las aguas de filtración que aprovechan las líneas de fracturación que afectan a estos paquetes rocosos. Las superficies karstificables de estas dolomías son fácilmente distinguibles por los tonos terrosos a grisáceos que contrastan de los rojizos que caracterizan las no karstificables areniscas, los rodenos rojizos, del mismo periodo geológico. Los espacios subterráneos de Serra Calderona albergan una interesante fauna con una decena de representantes entre palpígrados, coleópteros, dipluros, isópodos, zigentomas y pseudoescorpiones, que confieren a la Calderona una rica diversidad cavernícola endémica y única.

En concreto, los palpígrados, con algo más de un centenar de especies descritas en todo el mundo, habitan los suelos del exterior, pero también están bien adaptados a los ecosistemas subterráneos. Pablo, Francisco Javier y Jaime sitúan Eukoenemia serrana entre las especies afines al grupo mirabilis-berlessei, pero a diferencia de buena parte de los integrantes de este grupo taxonómico, es un excelente ejemplo de especie adaptada a la vida en la cueva, en el medio subterráneo profundo. Así, de E. serrana destacan sus cerca de dos milímetros de envergadura, superior a otras especies del grupo, las patas con tibias y basitarsos claramente más largas que en las especies no cavernícolas del grupo.

Como no existe ninguna fotografía de Eukoenenia serrana en su hábitat, ilustramos la publicación con esta imagen de Eukoenenia zariquieyi, especie troglobia y endemismo por el momento de las Coves de Collbató en Barcelona, de aspecto muy similar a E. serrana. Autor: Adrià Miralles-Núñez.

El equipo de investigadores contó con solo un ejemplar macho de E. serrana para llevar a cabo la descripción de la especie. Un hecho que nos podría sorprender, pero que como bioespeleólogos no nos extraña, ya que los palpígrados suelen ser muy difíciles de localizar debido a su diminuto tamaño y sus bajas abundancias. Cuando alguien tiene la suerte de poder detectar algún ejemplar, se vuelve una oportunidad única que no debe ser desperdiciada. Así, los hallazgos por parte de los espeleólogos y espeleólogas que con asiduidad visitan las cuevas y simas, se convierten en aliados imprescindibles para el mejor conocimiento de la vida en estos espacios profundos del subsuelo.

Referencias

Barranco P, Sánchez-Camacho FJ, Mayoral J (2026) Troglomorphic trends of palpigrades in the Eukoenenia mirabilis-berlesei group, and discovery of a new cave-dwelling species from Spain (Palpigradi, Eukoeneniidae). Subterranean Biology 57: 117-138. https://doi.org/10.3897/subtbiol.57.202620

Barranco Vega, P. 2023. Palpígrados, arácnidos que andas con los palpos, págs 231‒234. En: Sendra A. (Coord.). 2023. Habitantes de la oscuridad: Fauna ibero-balear de las cuevas. Sociedad Entomológica Aragonesa.


P. D. Con esta entrada en este blog, hemos querido inaugurar una nueva serie “Ciencia en la Oscuridad” de contenidos relacionados con las novedades en publicaciones, proyectos, encuentros, jornadas y congresos sobre la vida subterránea, en definitiva, referentes en la mejora de los conocimientos bioespeleológicos, tanto en el ámbito territorial de la península ibérica, como fuera de los límites peninsulares.

lunes, 25 de mayo de 2026

Última nota sobre biología encontrada en cuevas de Jaén

Se acaba de publicar recientemente una pequeña nota en la Revisa gaditana de Entomología, de la mano de Toni Pérez Fernández y Antonio Verdugo, titulada "Iberodorcadion amorii amorii (Marseul, 1856) en la Sima de las Praeras (Santiago-Pontones, Jaén, España)".


En esta nota se aporta este nuevo dato de captura de un cerambícido, un coleóptero que se ha encontrado de manera accidental en esta sima de Santiago-Pontones. Se puede leer y descargar en el siguiente enlace:


Tenemos que dar las gracias a Antonio Verdugo por la identificación del ejemplar y por querer publicar este dato, así como a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y al Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas por las autorizaciones, permisos y ayuda necesarios para la ejecución de estos trabajos subterráneos.

sábado, 2 de mayo de 2026

Rescate en las profundidades de la Sierra de Segura

Como mucha gente sabe, nuestro trabajo en el medio subterráneo no es sólo de exploración, investigación, topografía... también es el de conservación, y llevamos muchos años conservando la vida que tenemos en las cuevas, minas y simas de nuestro entorno. Como decíamos hace unos días, hace poco nos convertimos en Entidad Conservadora de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en materia de Flora y Fauna Silvestres.


Hoy en trabajos sobre biología subterránea de una sima del término municipal de Santiago-Pontones, en plena Sierra de Segura, nos hemos encontrado un anfibio bastante escuálido.



Hace tiempo que no nos hemos encontrado herpetos en cavidades, y los expertos nos decían que si estos animales no pueden salir por sus propios medios al exterior (si no son estrictamente cavernícolas, claro está), lo mejor es sacarlos fuera. Y así lo hemos hecho... en un bote estanco lo hemos sacado al exterior.



Y lo hemos dejado en una pequeña charca cercana... y "ha visto la luz", de momento ha salido al agua y de ahí a protegerse al barro, forraje y demás. Creemos que así puede tener más oportunidades en seguir viviendo.



No es solo proteger lo que vive dentro de las cavidades, sino también darle oportunidad a otros seres vivos a que puedan seguir desarrollándose en su hábitat más natural posible. Así llevamos más ce 45 años y seguiremos haciendo estos pequeños "rescates" también muy necesarios.