La Bioespeleología: un mundo por descubrir

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jueves, 15 de octubre de 2026

Ciencia en la Oscuridad (V)

Nuevos animales zancudos −opiliones− descubiertos en cuevas de la Cornisa Cantábrica
Por Alberto Sendra


Tres extraordinarios hallazgos vuelven a sorprendernos y nos demuestran la elevada riqueza de la biodiversidad escondida en el subsuelo ibérico, en sus cuevas y simas. En esta ocasión se trata de tres nuevas especies de artrópodos del orden de los opiliones, caracterizados por sus largas patas. Su nombre, Opiliones, procede del latín opilio, término que hacía referencia a los pastores de ovejas que, antiguamente, utilizaban largos zancos en algunas regiones pantanosas para favorecer la observación de sus rebaños. Tener patas largas ayuda a los opiliones a desplazarse sobre superficies irregulares.

Los opiliones son verdaderos expertos en elevarse sobre el terreno y, de este modo, visualizar mejor a sus pequeñas presas. Las capturan con sus quelíceros, unos apéndices articulados en tres artejos que rodean la boca. La presencia de quelíceros es característica de arañas, escorpiones, pseudoescorpiones, ácaros, palpígrados, entre otros grupos, que portan estos apéndices, provistos de unas pinzas terminales con las que pueden trocear o manipular el alimento.

En el caso de los opiliones, a diferencia de otros quelicerados como, por ejemplo, las arañas, los quelíceros no están asociados a glándulas de veneno. Junto a ellos encontramos otros apéndices largos y multiarticulados, denominados pedipalpos, que también desempeñan un papel importante en la alimentación.


Arriba vemos a Ischyropsalis noltei residente en cavidades de los Montes Vascos. Está alimentándose de un resto orgánico que no duda en degustar a pesar de sus tendencias de cazador de presas. Sus largos pedipalpos acabados en fuertes pinzas sujetan este pedazo de comida para que los quelíceros, que apenas vemos, la troceen llevando pequeñas porciones a la boca. Fotografía tomada en la cavidad de Azunkorta, Zigoitia en Álava cortesía de Iñigo Gómez de Segura Buesa. Sin embargo, abajo, otro Ischyropsalis se comporta como un depredador, devorando un isópodo oniscoide del género Androniscus. Fotografía cortesía de Teo Delić.

Las nuevas especies de opiliones descritas pertenecen en su totalidad al género Ischyropsalis que se extiende a lo largo de Europa Central y Meridional, aunque queda reducido a una o sola especie en los Pirineos y 16 especies reconocidas en la Cordillera Cantábrica. Este género se distingue por sus robustos quelíceros, que llaman la atención al verlos, y algo de pavor cuando los utilizan para devorar sus alimentos.

El descubrimiento de estos tres nuevos taxones, todos ellos pertenecientes al género Ischyropsalis, ha sido llevado a cabo por un equipo formado por siete investigadores: Ricardo López, Esteban Pascual, Lucía Labrada, Carlos G. Luque, Eduardo Cires, Andrés Arias y Claudia González, pertenecientes a la Universidad de Oviedo, el IES Avelina Balladares, el Grupo Impress de Gestión de Patrimonio Biospeleológico, el Institute of Natural Resources and Territorial Planning (IDUROT) y el Royal Botanic Garden.

Entre ellos, queremos destacar especialmente a nuestros compañeros en bioespeleología Carlos y Lucía, por su labor continuada durante las últimas décadas en el conocimiento y la divulgación de la fauna cavernícola cántabro-asturiana.

Ortofoto de las cuevas de Hoyo de las Fuentes y La Pasada (Guriezo, Cantabria) sobre mapa de Google Earth, donde habita Ischyropsalis auerana n. sp. que figura en este montaje de imágenes, tomado del trabajo publicado por Ricardo López y el resto del equipo.

Ortofoto de las cuevas de Hoyo de las Fuentes y La Pasada (Guriezo, Cantabria) sobre mapa de Google Earth, donde habita Ischyropsalis auerana n. sp. que figura en este montaje de imágenes, tomado del trabajo publicado por Ricardo López y el resto del equipo.

El trabajo del equipo realizado permitió una concienzuda identificación taxonómica de las tres especies mediante la descripción morfológica, como vemos en las ilustraciones, basada en particular en la forma y revestimiento del extremo distal del primer artejo de los quelíceros y la pare distal del pene u órgano copulador de los machos.

Mapa de distribución de (A) Ischyropsalis cantábrica, (B) Ischyropsalis impressa n.sp., (C) Ischyropsalis aguerana n. sp. y, (D) Ischyropsalis gigantea. Hacia abajo, las articulaciones entre los artejos basal y medial del quelícero, y extremo distal de los órganos copuladores en cada una de las especies referidas en el mapa. Tomado del trabajo publicado por Ricardo López y el resto del equipo.

Pero también ha tenido una parte esencial en este trabajo la caracterización molecular, mediante la comparación de la ordenación de los nucleótidos —adenina, guanina, citosina y timina, las cuatro bases que conforman las cadenas de ADN— y, por supuesto, de los genes que fueron secuenciados, es decir, dos fragmentos de ADN cuyo orden de nucleótidos se examinó. Estos genes formaban parte tanto del ADN de las mitocondrias, el COI, como del ADN nuclear, el EF1-α.

La comparación del orden de estas bases ha permitido confirmar las observaciones morfológicas y, por tanto, la validez de las especies propuestas. Pero, además, ha permitido establecer relaciones filogenéticas, es decir, relaciones de parentesco, entre buena parte de las especies del género Ischyropsalis presentes en la región asturiano-cantábrica.

En esta ocasión, los opiliones nos han mostrado que la fauna cavernícola seguirá dándonos grandes sorpresas. Sin embargo, estas no serán las últimas: cada año se descubren nuevas cuevas y se exploran decenas de kilómetros más de galerías. La búsqueda y el conocimiento de su fauna siguen siendo, por tanto, una asignatura siempre pendiente.


Referencias

López-Alonso R., Pascual-Parra E., Labrada L., Luque C.G., Cires E., Arias A. & González-Toral C. 2026. Unravelling the phylogenetic complexities of Ischyropsalis (Opiliones: Dyspnoi: Ischyropsalididae) in the North Iberian Peninsula, with the description of three new species. European Journal of Taxonomy 1104: 1–35. https://doi.org/10.5852/ejt.2026.1104.3336

Prieto, C. 2023. OPILIONES, cazadores zancudos, págs 257‒269. En: Sendra A. (Coord.). 2023. Habitantes de la oscuridad: Fauna ibero-balear de las cuevas. Sociedad Entomológica Aragonesa.

Enlace a la obra: “Habitantes de la Oscuridad”: